Los audios de “Hondurasgate”, que supuestamente prueban una conspiración internacional para intervenir en las elecciones presidenciales del próximo 31 de mayo y desestabilizar a los gobiernos de Colombia y México, tienen inconsistencias que omiten sus divulgadores, desde cuentas anónimas hasta propagandistas españoles y el presidente, Gustavo Petro.
Una investigación del medio hondureño Contracorriente encontró que la fuente original de los audios tiene antecedentes de difusión de contenido falso o inauténtico; que la empresa cuyo software fue citado como supuesto respaldo técnico negó haber participado en la autenticación de los archivos; y que algunos de los medios que divulgaron inicialmente la filtración reconocieron que publicaron sin consultar previamente a las personas señaladas.
Esto es lo que se sabe hasta ahora, qué elementos siguen sin poder verificarse y cómo el caso empezó a circular en el debate electoral de las presidenciales en Colombia.
El 29 de abril de 2026, Diario Red y Canal Red publicaron el primero de una serie de reportajes agrupados bajo el nombre de “Hondurasgate”. Ambos medios están vinculados al exvicepresidente del Gobierno español Pablo Iglesias, quien fue líder del partido izquierdista Podemos.
La supuesta investigación se basa en una aparente filtración de audios, notas de voz y llamadas telefónicas entre políticos hondureños del conservador Partido Nacional. En las conversaciones, se habla de una presunta participación del Estado de Israel en un pago por el indulto que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le dio al expresidente hondureño condenado por narcotráfico Juan Orlando Hernández y de una supuesta red de influencia derechista para atacar gobiernos progresistas en América Latina.
Según los medios de Iglesias, las conversaciones fueron publicadas por un “equipo de periodistas anónimos”. El sitio oficial de Hondurasgate dice que permanecen sin identificar “por razones de seguridad”.
Los audios están alojados en un canal de YouTube con el mismo nombre y fueron ampliamente replicados por medios internacionales como El País de España, France24, EFE, Página 12 de Argentina y La Jornada de México. Sin embargo, no hicieron una verificación independiente de su autenticidad.
En Colombia, El Espectador y El Tiempo reseñaron su existencia y contenido. El sistema de medios públicos RTVC, que desde 2024 replica el programa de Iglesias ‘La Base’ en Señal Colombia, le dio mayor despliegue e invitó a una de las autoras de los reportajes a sus franjas de análisis.
Petro se refirió al tema el 30 de abril en su cuenta de X, vinculando los audios a una narrativa sobre riesgo de fraude electoral en Colombia. La Silla Vacía comprobó que, en ese trino, el presidente mezcló elementos verificables con afirmaciones sin sustento.
A pocos días de las elecciones presidenciales del 31 de mayo, las narrativas derivadas de Hondurasgate han buscado alimentar las teorías de fraude o injerencia internacional en los resultados, mientras se presentan los audios como si fueran material verificado e incluso agregan afirmaciones que no aparecen en las publicaciones originales.
La Revista Pacto publicó el 11 de mayo una columna en Facebook donde afirmó, sin citar evidencia ni fuentes verificables, que “el sionismo” financia operaciones de desestabilización en América Latina y que los audios prueban un plan para “golpear gobiernos progresistas” en Colombia y México. El texto asegura que “no estamos hablando de supuestos, estamos hablando de hechos consumados” y que los audios están “documentados”.
Para ese momento, ya se había publicado la investigación de Contracorriente que cuestionaba el origen y la autenticidad de los archivos. No obstante, el mensaje petrista superó las 4.000 reacciones y 3.000 compartidos.
En X, la cuenta @Mamertos0 difundió los audios el 4 y 5 de mayo en publicaciones que acumularon más de 21.000 y 2.000 visualizaciones, respectivamente. En esos posteos calificó a Trump de “pedófilo”, al presidente de Argentina, Javier Milei, de “estafador” y presentó entrevistas de Iglesias como respaldo de autoridad sobre el caso.
@Orlando71156528 publicó el 8 de mayo que los audios mostraban “claramente las intenciones de Trump y Netanyahu de apoderarse de Latinoamérica” y el 24 de mayo afirmó que “Colombia está en la mira del fascismo, el sionismo y el narcotráfico internacional”.
En Instagram, el influencer petrista Nicolás Izasa, conocido en redes como ‘Eco Aneko’, publicó un video afirmando que el caso de Hondurasgate “es un plan para desestabilizar el gobierno de Gustavo Petro”. El clip ya supera las 100.000 reacciones.
En Facebook, el periodista Ían Schnaida aseguró que “la prensa tradicional” guardaba silencio sobre “un plan y una jugosa financiación para interferir en las elecciones colombianas”. Su publicación acumuló cerca de 190.000 visualizaciones.
RTVC Noticias también replicó parte de esa narrativa. El 6 de mayo publicó en su página oficial de Facebook que los audios revelaban “un aporte de 350.000 dólares de Milei para una campaña dirigida contra Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum”.
La investigación de Contracorriente con La Silla Vacía identificó varios problemas sobre el origen de los audios y la trayectoria de la fuente que los difundió.
A través del archivo de internet Wayback Machine y la herramienta Social Blade, confirmó que el canal de YouTube vinculado a Hondurasgate, que contaba con 114.000 suscriptores antes de que los audios se viralizaran, fue creado en España en 2022 bajo el nombre Elon Musk Noticias por Kilian Pérez, un creador de contenido español que promueve la automatización de videos en YouTube. Posteriormente, pasó a llamarse Noti Bloom, sin antecedentes noticiosos ni registro periodístico alguno.
El trabajo periodístico también documentó que el 25 de noviembre de 2025, cinco días antes de las elecciones generales en Honduras, ese mismo canal publicó una serie de audios atribuidos a políticos de oposición hondureños. Las grabaciones fueron difundidas posteriormente por funcionarios vinculados al entonces gobierno del izquierdista Partido Libre y por medios afines.
Uno de los señalados fue el entonces candidato presidencial Salvador Nasralla, quien negó públicamente la autenticidad de un audio en el que supuestamente conversaba con el empresario Eduardo Facussé. Nasralla aseguró que la voz no correspondía a la suya y afirmó que el archivo había sido creado con inteligencia artificial.
Incluso después de esa controversia, el canal continuó subiendo videos de contenido generalista antes de transformarse finalmente en el canal asociado a Hondurasgate.
Contracorriente también estableció un vínculo directo entre Hondurasgate a partir de una publicación en Facebook del periodista Gabriel Bonilla, militante de Libre. El 26 de noviembre de 2025, el comunicador y exfuncionario compartió uno de los videos de Noti Bloom, asegurando que revelaba “la participación directa de altos personajes del bipartidismo en redes de corrupción”. El enlace de esa publicación dirige al mismo canal de YouTube que hoy aloja las supuestas filtraciones sobre el caso Hernández.
Un día después de que el medio independiente publicara su investigación, el video de la supuesta conversación entre Nasralla y Facussé fue eliminado del canal de Hondurasgate.
Para respaldar la autenticidad de los audios, Hondurasgate publicó un supuesto proceso de auditoría forense en el que presentó un programa informático de Phonexia, una empresa checa especializada en análisis de voz, como garantía técnica de que las grabaciones correspondían a voces humanas reales. Iglesias difundió ese procedimiento el 4 de mayo en su cuenta de X como prueba de verificación.
Además, ante preguntas del periodista Gerardo Reyes, de Univisión Investiga, aseguró que la auditoría demostraba que “efectivamente esas voces corresponden a los autores”. Sin embargo, el documento publicado por Hondurasgate incluye una aclaración que limita el alcance del análisis.
En su declaración legal, el papel señala que la herramienta “no identifica por sí misma al hablante, no prueba la fecha o ubicación de la grabación, ni atribuye responsabilidad legal”. Es decir, el análisis podía indicar que había voces humanas en los archivos, pero no confirmar que pertenecieran a las personas señaladas en los reportes.
El 18 de mayo, Contracorriente publicó un segundo reportaje con otro hallazgo. Phonexia le confirmó directamente al medio que su producto no fue utilizado en el proceso de verificación presentado por Hondurasgate.
“El software de Phonexia no se utilizó en relación con los materiales y publicaciones citados en hondurasgate.ch ni en el informe relacionado que circula actualmente en línea”, respondió la empresa por correo electrónico. La compañía añadió que los materiales difundidos por Hondurasgate contienen “numerosas imprecisiones fácticas, conceptuales y técnicas” sobre su tecnología.
Además, informó que inició acciones legales por el uso no autorizado de su nombre y de su identidad gráfica. También pidió que se eliminaran todas las referencias a la empresa del sitio web del proyecto.
Después de esa publicación, Hondurasgate eliminó de su página la sección dedicada al supuesto proceso de verificación con Phonexia y retiró del canal de YouTube el video relacionado con Noti Bloom. Según Contracorriente, el equipo de Hondurasgate no respondió las preguntas enviadas sobre esas eliminaciones.
La investigación de Contracorriente concluyó que Hondurasgate mezcla hechos verificables con afirmaciones mucho más amplias que, hasta ahora, no han podido ser corroboradas por fuentes independientes.
Entre los elementos documentados por el medio, están los vínculos históricos entre el gobierno de Juan Orlando Hernández e Israel; la influencia de Donald Trump en la política hondureña durante las elecciones de 2025 y la participación del consultor argentino Fernando Cerimedo, asesor de Milei y de la campaña del hoy presidente, Nasry Asfura, en gestiones ante sectores cercanos a Trump para respaldar al candidato nacionalista hondureño.
Cerimedo confirmó a Contracorriente que Roger Stone fue el contacto que utilizó para acercarse a Trump, aunque negó cualquier participación de Benjamin Netanyahu o de Milei en un supuesto financiamiento del indulto a Hernández.
En cambio, no existe verificación independiente de varias de las afirmaciones más graves que circulan alrededor de Hondurasgate: que Netanyahu hubiera financiado el indulto de Hernández; que Milei comprometiera 350.000 dólares para una estructura de desinformación contra Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum; que las voces de los audios pertenezcan realmente a las personas señaladas; o que exista un plan coordinado para intervenir en las elecciones presidenciales de este 31 de mayo.
En Colombia, algunas publicaciones fueron incluso más allá de lo que dicen los propios audios. La Revista Pacto, por ejemplo, afirmó que el Estado hondureño habría aportado 150.000 dólares para esas operaciones. Pero, según la revisión de Contracorriente, en el audio original se habla de 150.000 lempiras hondureños, equivalentes a unos 6.000 dólares.
Hondurasgate se apoya en un contexto político real y en relaciones documentadas entre actores de poder en Honduras, Estados Unidos e Israel. Pero las dudas sobre el origen de los audios, la falta de verificación y los problemas detectados en el supuesto proceso técnico de autenticación dejan abiertas preguntas clave que siguen sin respuesta.
Aun así, en Colombia varias cuentas y medios han presentado esas afirmaciones como hechos comprobados en el momento más sensible del calendario electoral.