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Viernes, 16 Abril 2021

Explicador: En tiempos de reforma tributaria, así son las canastas que rigen los indicadores en Colombia

Por Mónica Ospino y Laura Rodríguez Salamanca

¿Qué es la canasta familiar, qué es la canasta básica de alimentos y cuáles son los efectos de gravar esta última? Con ayuda de varios expertos resolvimos estas y otras preguntas que pueden ayudar a entender las discusiones actuales sobre la reforma tributaria

Esta semana se conoció el proyecto de ley de reforma tributaria, o como lo llama el Gobierno, “Ley de Solidaridad Sostenible”, que se radicó ante el Congreso de la República. Pero las puntadas que ya habían salido del Ministerio de Hacienda habían puesto a muchos colombianos a imaginar el escenario económico personal sobreviniente desde hace varios días. 

El tema se instaló en el debate público el pasado lunes 5 de abril, cuando el viceministro de Hacienda, Juan Alberto Londoño, adelantó varios de los puntos concretos que incluiría ese proyecto de ley, en una serie de entrevistas concedidas a Blu Radio y Caracol Radio.

En particular una de las cosas que más polémica causó fue la revelación de que se estaba contemplando, entre otras cosas, que productos como la sal, el azúcar, el café y el chocolate tendrían que pagar un Impuesto al Valor Agregado, IVA, del 19 %, es decir, 14 % más que el ya se les aplica (5 %), al considerar el viceministro Londoño que, “no son productos esenciales para nuestra alimentación”.

Sin embargo y ante el ruido generado por este anuncio, el presidente Duque aseguró que esto no se llevaría a la práctica y que estos productos no serían gravados con el 19 %, pues se mantendrían en la tarifa actual del 5 %, establecida en el artículo 468 del Estatuto Tributario.

Así lo dejó claro en una entrevista en Red + Noticias, y en su cuenta de Twitter: “En @RedMasNoticias reiteramos que productos básicos de la canasta no tendrán IVA, y el chocolate, café, azúcar y sal se mantienen como están. Lo que buscamos con la Transformación Social Sostenible es seguir atendiendo a los más vulnerables y estabilizar las finanzas de la Nación”.

A raíz de los debates que se han dado en los últimos días y los que se avecinan con el proyecto en el Congreso, en Colombiacheck decidimos hacer este explicador para aclarar conceptos como la canasta familiar y la canasta básica de alimentos, y consultar cuáles podrían ser los efectos de gravar nuevos productos, aumentar la tasa que pagan actualmente o cambiar el IVA que se paga en la cadena producción. 

El proyecto actual no contempla aumentar el IVA directamente a los alimentos, pero hay que aclarar que este está sujeto a la aprobación en el Congreso. 

¿Qué es la canasta familiar?

De acuerdo con la enciclopedia del Banco de la República, “es un conjunto de bienes y servicios que son adquiridos de forma habitual, para su sostenimiento, por una familia ‘típica’ en cuanto a su número de integrantes y con unas condiciones económicas medias”. 

Esto quiere decir, en palabras de Diego Cortés Valencia, economista de la Universidad Nacional con maestría en economía de la misma institución, que la construcción de “la canasta familiar parte de una estimación, que se va actualizando cada cierto tiempo, sobre qué es lo que consumen los hogares colombianos”. 

El Departamento Nacional de Estadística, DANE, construye la canasta a partir de la Encuesta Nacional de Presupuestos de los Hogares (ENPH), una investigación que se hace aproximadamente cada 10 años y en la que se busca información sobre los recursos económicos que reciben las familias, en qué los emplean y sobre sus nuevas formas de comprar (por ejemplo, a través de comercio electrónico). 

La más reciente se realizó entre 2016 y 2017 y en ese momento, según un comunicado del DANE, se visitaron 87.201 hogares y se encuestó a 291.950 personas.

Encuesta_Nacional_Presupuestos_Hogares

Fuente: DANE.

Esta canasta, según los datos del DANE, no solo incluye alimentos, sino también productos como algunas prendas de vestir, cilindros de gas o algunas bebidas alcohólicas, y servicios como tratamientos odontológicos, el transporte público o matrículas universitarias. Todo depende, de nuevo, de los hábitos de consumo de los hogares.

Por ejemplo, en palabras de Cortés, “las boletas para los juegos de fútbol o las apuestas de caballos del hipódromo estaban incluidas hace décadas”. En la canasta familiar actual se encuentran los alimentos para mascotas, la compra de videojuegos por internet y el pago de datos para el celular.

Además, según el DANE, el resultado de la encuesta de 2016-2017 sacó de la canasta familiar al brandy y metió al tequila, los aperitivos, cocteles y cremas de licor.

Licores

¿Para qué sirve? “A partir de los productos canasta familiar, se determina el valor del IPC (índice de precios al consumidor), que es el que nos permite obtener la inflación”, le dijo a Colombiacheck Juan Nicolás Garzón, internacionalista con maestría en economía aplicada. 

¿Qué es la canasta básica de alimentos? 

“La Canasta Básica Alimentaria o de Alimentos -CBA- se considera un instrumento económico que se utiliza como referencia para el establecimiento de la línea de pobreza, la fijación del salario mínimo y la estimación de necesidades nacionales de alimentos básicos”, así lo define el Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá, INCAP. 

En Colombia, según detalla Invamer en este artículo, la canasta básica de alimentos hace referencia al conjunto de alimentos (solo alimentos) de primera necesidad que es posible adquirir con un salario mínimo por una familia colombiana. 

A esto hay que agregarle que, según Garzón, “también se tiene en cuenta que el conjunto de alimentos le permitan a las personas de un hogar satisfacer sus requerimientos calóricos”. 

Es decir que para la construcción de la canasta básica, según Cortés, se sustrae información sobre las necesidades alimenticias de la población y sobre cuánta plata se necesita para suplir las dosis diarias de consumo energético, dejando de lado alimentos que se consideran de lujo o que no son tan necesarios. 

“Si los ingresos bajan y la gente sigue consumiendo ese bien, se considera que es de la canasta básica. Es como, por ejemplo, el agua, no la vas a dejar de consumir por menos ingresos que tengas, o el arroz, el maíz y los granos”, dijo Cortés. 

Como aparece en un documento del DANE sobre la actualización de las líneas de pobreza monetaria y la construcción de canastas básicas de alimentos, por ejemplo, “los huevos crudos de gallina y otras aves y el arroz para seco son los productos alimenticios más adquiridos por los hogares”. 

Alimentos_colombianos

Finalmente, de acuerdo con un estudio titulado “Canasta básica de salud alimentaria familiar para la región Andina colombiana en Colombia”, publicado en el 2020, “según la información de umbrales de pobreza y pobreza extrema del Departamento Administrativo Nacional de Estadística -DANE- a 2018, para acceder a una CBA, una persona requeriría de $117.605 pesos y un hogar de 4 personas requeriría $470.420 pesos al mes”. 

Estos son los tipos de estimaciones que se pueden hacer a partir de la canasta básica de alimentos. 

¿Cuáles son los efectos de gravar o aumentar el recaudo de los productos de la canasta básica de alimentos? 

Productos como la cebolla, el tomate, la yuca, el plátano y la zanahoria no pagan IVA. Y, como ya anotamos, por ejemplo, la pasta, el azúcar, el chocolate, el café y la harina de maíz ya tienen un IVA del 5 %.

Además, dentro de la categoría de exentos, que son aquellos que además de que los consumidores no pagan IVA, los productores tiene derecho a la devolución del impuesto al consumo que pagan por sus insumos, están la carnes de res, cerdo, pescado, los huevos frescos de gallina y otras aves, el queso fresco, la leche y el arroz. 

De acuerdo con Liliana Heredia, docente de las áreas contable, financiera y tributaria de la Universidad Javeriana de Cali, los efectos de cambiar el tributo de la canasta básica de alimentos “pueden ser varios. Por un lado, podría aumentar el recaudo tributario pero por otro lado, podría resultar muy negativo para la población con ingresos bajos y medios, quienes podrían ver restringido el consumo de bienes que son parte de su alimentación básica. En países europeos, como España o Francia, se tiene IVA sobre productos básicos con tarifas reducidas o super reducidas, pero claramente en Colombia la población en general no tiene el mismo nivel económico y menos en medio de la crisis actual”. 

Con esta visión coincide Cortés: “Los productos de la canasta básica son bienes que la gente sí o sí va a seguir consumiendo, no importa el precio. Entonces muchas veces se ve en estos una oportunidad para subirle los impuestos porque el recaudo va continuar, pero el problema es que se reduce el consumo de la población. Eso afecta tanto a los consumidores como a los productores de esos bienes y genera la desaceleración de la economía”.

Por su parte, Garzón considera que en la discusión hay que tener en cuenta que “el gobierno tiene un mecanismo que ha puesto en marcha que es relativamente innovador: el mecanismo de compensación del IVA a los hogares más pobres”. 

Pero como estableció el profesor de economía de la Universidad Nacional Diego Guevara en una columna publicada en El Espectador, también hay que traer a colación en este tipo de discusiones a lo que él llama “población sándwich”, que no es tan pobre como para hacer parte de los beneficios del Estado como la devolución del IVA, pero que “tampoco tiene una posición económica consolidada” y “es parte del motor del consumo”

Finalmente, las tres fuentes a las que consultamos coincidieron en que es necesario aclarar que el IVA es un impuesto regresivo que ayuda con el recaudo, pero que afecta en mayor proporción a las personas con menores ingresos. “No cumple con otra de las principales funciones que tienen los tributos: lograr una redistribución de la riqueza”, dijo Heredia. 

Jueves, 17 Junio 2021

Explicador: ¿El tercer pico de la pandemia se debe a las marchas del Paro Nacional?

Por Gloria Correa

Las aglomeraciones del paro pudieron influir porque favorecieron el aumento de contactos, pero la reactivación económica y la circulación de nuevas variantes son otros factores importantes. Aún no hay estudios que indiquen si uno ha influido más que el otro desde el punto de vista epidemiológico.

Mientras un conmocionado ambiente político, social y económico se vive en el país, la situación en salud generada por el COVID-19 ha estado marcada por el “tercer pico” de la pandemia.

Al coincidir el escenario de las movilizaciones del Paro Nacional iniciado el 28 de abril de 2021, con las más abruptas y conmovedoras cifras de la pandemia en el país, que ascendieron drásticamente unas semanas después de iniciadas las movilizaciones, el presidente Iván Duque, el Ministro de Salud Fernando Ruiz, la alcaldesa de Bogotá Claudia López y otros colombianos más, han atribuido esas cifras de contagios y muertes principalmente a las marchas, haciendo publicaciones sobre el tema en redes sociales como Twitter. 

 

El tercer pico comenzó su ascenso el 9 de marzo de 2021, día en que se reportaron 3.253 casos. Desde entonces la cifra ha ido en aumento. A mediados de abril tuvo algunos descensos leves, para volver a ascender abruptamente y sin tregua desde el 20 de mayo y alcanzando valores de 29.302 nuevos casos confirmados el 10 de Junio de 2021, siendo hasta ahora la cifra más alta durante toda la pandemia.

nuevos casos confirmados por COVID19 en Colombia.  Ourworldindata

Fuente: https://ourworldindata.org/coronavirus/country/colombia

La cifra de muertes por esta enfermedad en el país también ha tenido un comportamiento con tres picos notablemente marcados, llegando al mayor número el 15 de junio de 2021 cuando se reportaron 599 personas fallecidas por COVID-19.

defunciones por COVID19 INS en Colombia

Fuente: https://www.ins.gov.co/Noticias/paginas/coronavirus.aspx

Se trata de un sombrío escenario donde el reporte de casos confirmados por COVID-19 llevó nuevamente a altas tasas de ocupación de Unidades de Cuidado Intensivo (UCI) en las principales ciudades, a la aplicación del triage ético, y a que instituciones de salud declararan estados de emergencia por saturación de su capacidad de atención (1, 2, 3 y 4). 

Datos COVID19 Colombia INS al 17 de junio de 2021Datos de COVID-19 reportadas al 17 de junio de 2021. Fuente: Instituto Nacional de Salud de Colombia.  https://www.ins.gov.co/Noticias/paginas/coronavirus.aspx

La pandemia, un complejo sistema de oleadas

A lo largo de la historia hay innumerables registros de pandemias y brotes de enfermedades infecciosas, como la peste negra o la gripe española de 1918 que provocaron millones de muertes. Estos mostraron a la humanidad cómo pueden comportarse las enfermedades infecciosas. Algunas lo hacen en oleadas con tasas de transmisión más altas en algunas épocas del año en las que influyen múltiples factores como condiciones ambientales que favorecen la propagación del agente infeccioso, cambios o mutaciones del mismo agente infeccioso y factores demográficos, entre otros. 

A partir de abril de 2020, Tom Jefferson y Carl Heneghan, epidemiólogos de la Universidad de Oxford, publicaron desde el Centro para la medicina basado en la evidencia un resumen de las olas de las pandemias de virus respiratorios de los últimos 150 años. La gripe española, por ejemplo, tuvo tres olas en el transcurso de un año siendo las últimas dos las más severas. 

Oleadas gripe española en Inglaterra

 Fuente: Gripe de 1918. La madre de todas las pandemias. https://wwwnc.cdc.gov/eid/article/12/1/05-0979-f1

“Una ‘ola’ implica un número creciente de personas enfermas, un pico definido y luego una disminución o ‘valle’. La palabra ‘ola’ implica un patrón natural de picos y valles; sugiere que incluso durante una pausa, es posible que se produzcan futuros brotes de enfermedades”, resaltan en una publicación del medio estadounidense The Conversation.

Sin embargo, aunque los países sufran por la misma pandemia, la dinámica epidemiológica siempre varía de un país a otro y de una pandemia a otra, enfatizan en la revista Turkish Journal of Medical Science acerca de la dinámica de las pandemias. Y es lo que se ha visto a nivel mundial con el COVID-19. 

casos covid19 en diferentes países

Nuevos casos de COVID19 por millón de habitantes en Reino Unido, India, Francia, Estados Unidos, Alemania y Canadá. Fuente: https://ourworldindata.org/covid-cases

Varios modelos matemáticos han sido publicados en revistas científicas (1, 2, 3 y 4) con el objetivo de anticipar las cifras y los picos de esta pandemia. Algunos de ellos predijeron con certeza los picos de contagios en países como Brasil y Sudáfrica a comienzos de este año. 

Y en Colombia dichos modelos ya preveían un tercer pico desde el mes de marzo, según señaló Martha Ospina, directora del Instituto Nacional de Salud. 

Constantino Tsallis, físico y miembro de la Facultad externa del Instituto Santa Fé en Estados Unidos, quien ha trabajado en diseño de modelos predictivos en esta pandemia, afirmó: ”Entre modelar datos financieros y rastrear una pandemia global hay una cosa importante en común: ambos son sistemas complejos, pero estos a menudo revelan patrones que siguen las mismas formas básicas y evolución”. 

Otros expertos también señalan que hay parámetros imprevisibles difíciles de anticipar como las políticas gubernamentales, el comportamiento de la población y las mutaciones del virus, pudiendo todos inducir nuevas oleadas de infecciones y transmisiones. 

Así, una pandemia como la actual es un complejo sistema de oleadas, con picos y valles, ambos influenciados por factores previsibles e imprevisibles.

Protestas por la muerte de George Floyd y el impacto en cifras de la pandemia 

Colombia no es el único país que se ha visto inmerso en un escenario de protestas y movilizaciones durante la pandemia. Después del asesinato de George Floyd en Estados Unidos, el 25 de mayo de 2020, se desataron movilizaciones y protestas dirigidas por el movimiento Black Lives Matter (BLM) en dicho país y el mundo entero, que desafiaron las regulaciones por la pandemia, poniendo sobre la mesa la importancia de las medidas de salud pública por la transmisión del nuevo coronavirus frente al derecho a la protesta y el reclamo de justicia e igualdad.

Aunque la evidencia científica sobre el nuevo coronavirus fue respaldando la creencia generalizada de que el riesgo de transmisión del SARS-CoV-2 es menor al aire libre y aún menor si se usa mascarilla. Posteriormente hubo investigaciones que evaluaron el impacto de estas protestas en los contagios con resultados diversos. 

Un estudio de Journal of Public Health en ocho ciudades de Estados Unidos, donde se hicieron protestas y en las que las medidas de apertura económica ya se habían liberado, encontró un aumento en las tasas de infección por COVID-19. Los autores concluyeron que las violaciones de las pautas de distanciamiento social impactaron en las cifras de contagio, por lo que enfatizaron la importancia de las medidas de bioseguridad en las protestas, como ya lo había sugerido la Organización Mundial de la Salud previo a algunas de esas manifestaciones. 

Pero dicho estudio estuvo limitado al no conocer el número exacto de personas que protestaron en cada ciudad y la falta de rastreo de contactos de esas personas, según señalaron los investigadores.

Otra investigación publicada en agosto de 2020, realizada por cuatro universidades estadounidenses a través de una encuesta con 37.325 participantes indicó que un 4,9 % de los adultos de Estados Unidos acudió a protestas contra el racismo y/o la violencia policial, pero en este no encontraron una relación entre quienes informaron haber participado y el aumento de casos de COVID-19. También mostraron que según sus datos las personas en los estados con niveles más altos de protestas también tenían niveles más altos de cumplimiento del uso de mascarillas.

Por otra parte, en publicaciones de medios de comunicación estadounidenses (1, 2 y 3), epidemiólogos y salubristas que evaluaron estas protestas señalaron que es claro que las movilizaciones conducen a aglomeraciones, favoreciendo la proximidad entre los manifestantes y muchos de estos gritan sin usar las mascarillas, todo lo que podría aumentar el riesgo de infección. Además, los asintomáticos podrían tener un papel crucial en la transmisión de la infección y aumentar la posibilidad de contagio en esos entornos donde el distanciamiento físico está notablemente reducido. 

La policía, por su parte, al intentar contener las movilizaciones induce también agrupaciones, sumado al uso de gases lacrimógenos que irritan las membranas mucosas, lo que favorece que las personas tosan, tengan aumento de secreciones y se quiten las mascarillas. También se dan detenciones de manifestantes que suelen ser llevados en vehículos cerrados y algunas veces abarrotados de personas. Todas las anteriores condiciones ideales para la transmisión de COVID-19. 

Sin embargo, los expertos (1, 2 y 3) concluyeron que al igual que el COVID-19, los asesinatos policiales y el racismo son amenazas importantes para la salud pública, y tales protestas colocaron estos temas en un primer plano de la discusión pública.

En  The conversation,concluyeron sobre el tema:

“Desde una perspectiva epidemiológica, ciertamente existen riesgos de una mayor propagación del COVID-19 como resultado directo de las protestas, pero las disparidades raciales en la salud (que tienen las mismas raíces que la brutalidad policial) y la implementación de medidas que los aborden son igualmente importantes. Muchos manifestantes pertenecen a comunidades de color, que han sido las más afectadas por los efectos de la pandemia. No actúan por ignorancia, sino por necesidad”.

Al igual que en Estados Unidos, en Australia donde también se realizaron protestas en julio de 2020 en apoyo al movimiento Black Lives Matter, una evaluación del Departamento de Salud y Servicios Humanos del estado de Victoria no demostró que los manifestantes fueran responsables de una mayor transmisión del virus. 

Ashish Jha, el director del Instituto de Salud Global de Harvard, enfatizó al New Yorker

“Las protestas coinciden con muchos otros factores: reaperturas de restaurantes y lugares de trabajo, cirugías electivas, barbacoas y fiestas en la piscina. Será difícil separar los efectos de las manifestaciones de los efectos de la reapertura planificada”. 

Y en el mismo sentido Trevor Bedford, biólogo computacional rastreador de coronavirus,  concluyó que las protestas se producen en medio de una relajación generalizada de las reglas estrictas sobre el distanciamiento social y las actividades comerciales, lo que hace aún más difícil desentrañar las causas específicas detrás de lo que probablemente sea un repunte en las infecciones.

Las protestas en Colombia, una causa más de un pico multifactorial

Volviendo a Colombia, como hemos señalado previamente, estamos ante un tercer pico de la pandemia que se ha visto marcado por múltiples factores. 

El médico colombiano Andrés Ignacio Vecino Ortíz, economista en salud y PhD en Sistemas de Salud de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos, le explicó a Colombiacheck:

“Hay dos grandes razones por las que hay más casos de contagios y muertes por COVID-19, una es por el incremento de contactos y la otra es la circulación de las nuevas variantes del virus. El aumento de la tasa de contacto pudo verse influenciado por las protestas donde se rompieron las medidas de bioseguridad y también lo ha sido por la reapertura económica. Pero atribuir los casos a una razón o a la otra es politizar la pandemia. Aún no tenemos estudios y datos que muestren una proporción atribuible mayor a alguno de los dos escenarios”. 

Martha Ospina, directora del INS, también señaló desde el 19 de abril, cuando ya se reportaba el ascenso de los casos: “El actual pico epidémico en el país se explica por estas condiciones: hay aún mucha población susceptible, (ciudades con 50% de afectación o menos), aumento en el contacto social sin protección, agotamiento en la población y menor apego a las medidas de protección y la presencia de linajes más transmisibles”. 

El decreto 061 de 2021 del 28 de febrero de 2021 dio inicio a la reactivación económica en Bogotá y a este se sumó el decreto presidencial 580 de 2021 y la más reciente resolución 777 de 2021. Estos últimos coincidieron con el paro en el mes de mayo y junio, respectivamente, lo cual se traduce en mayor permisividad en la movilidad de las personas y por consiguiente aumento de contactos. 

Por otra parte, desde enero de 2021, el INS confirmó la detección de la variante gamma (conocida previamente como brasileña) en el país y en abril se reportaba la detección de la variante alfa (antes británica), ambas variantes “de preocupación” con una mayor probabilidad de transmisibilidad.

En un reportaje de BBC News señalan que los expertos consultados, incluyendo el ministro de Salud Fernando Ruiz, concordaron que es difícil saber exactamente la responsabilidad que tienen las protestas en la situación actual por la pandemia pues el paro coincidió con esas medidas de reapertura económica y la llegada de dos de las variantes de preocupación del nuevo coronavirus al país.

El Comité Nacional del Paro anunció desde el 15 de junio de 2021 la suspensión temporal de las movilizaciones para recurrir a otras estrategias. Ante lo cual Andrés Vecino señaló a Colombiacheck que es probable que en tres semanas se puedan analizar los datos de la pandemia y hacer un análisis retrospectivo teniendo en cuenta estos cambios. Pero afirmar en este momento que existe una relación directa entre las protestas y el aumento en los contagios es precipitado.

En conclusión, estamos viviendo un tercer pico favorecido por múltiples factores de los cuales se desconoce, por falta de estudios científicos, su influencia exacta en las cifras. Por lo que no se puede atribuir únicamente a las marchas. Ante esta desafiante situación queda la responsabilidad individual y colectiva de seguir aplicando las conocidas medidas de bioseguridad para mitigar la transmisión del virus.