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Martes, 07 Septiembre 2021

Explicador: Vacuna de Moderna y el intervalo de 12 semanas entre dosis

Por Gloria Correa

La medida ya se implementó en el país. Aunque la evidencia que la respalda es limitada para septiembre de 2021, ante la escasez de vacunas y en el contexto de la pandemia, la OMS avala ampliar los intervalos. Aquí explicamos los aspectos más importantes sobre esta medida.

El  27 de agosto de 2021 el Ministerio de Salud y Protección Social señaló a través de un comunicado que el intervalo entre la primera y la segunda dosis de la vacuna de la farmacéutica Moderna contra COVID-19 se amplió de 4 semanas (28 días) a 12 semanas (84 días), con algunas excepciones. Un día antes, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA) había validado a MinSalud para hacer dicho cambio.

Esta novedad en el Plan Nacional de Vacunación contra COVID-19 ha suscitado múltiples inquietudes que incluyen preocupación por si la protección frente al virus se ve afectada, si hay evidencia científica que respalde la decisión de ampliar el tiempo entre dosis y varios seguidores nos han preguntado al respecto. Por eso en Colombiacheck desarrollamos este explicador teniendo en cuenta la importancia de no caer en desinformación sobre la vacunación contra COVID-19.

La vacuna de Moderna 

La vacuna contra COVID-19 (también llamada RNAm-1273) desarrollada por la farmacéutica Moderna usa la metodología de ARNm, al igual que el biológico desarrollado por Pfizer-BioNtech.

Cada dosis del biológico de Moderna contiene 0.5 ml con 100 microgramos de ARN mensajero, que da la información a nuestras células para producir una proteína del virus SARS-CoV-2, sin desarrollar la enfermedad, y así estimular el sistema inmune para producir anticuerpos (defensas) ante el nuevo coronavirus. 

datos generales de la vacuna de Moderna

Datos generales de la vacuna de  Moderna contra COVID-19. Fuente: https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/vaccines/different-vaccines/Moderna.html

En los ensayos clínicos iniciales de esta vacuna, que se llevaron a cabo con 30.420 voluntarios, se demostró que era segura y eficaz ante el COVID-19. La eficacia (protección medida dentro del estudio) del biológico fue del 94,1% para prevenir el COVID-19 sintomático y del 98% ante enfermedad grave con las dosis aplicadas en un intervalo de 28 días.

Por lo tanto, desde el 18 de diciembre de 2020 la Administración de medicamentos y alimentos de Estados Unidos (FDA,por sus siglas en inglés) dio la autorización para uso de emergencia de este biológico en dicho país. 

Datos de la vacuna en Colombia

En Colombia el INVIMA dio la autorización para uso de emergencia  el 24 de junio de 2021 para iniciar su aplicación en mayores de 18 años, dado el contexto de la pandemia. 

Según datos del Ministerio de Salud, el Gobierno Nacional compró 10 millones de dosis de esta vacuna, pero al 2 de septiembre de 2021 se habían  recibido sólo 150.000 dosis (1,5% del monto comprado) y otras por donaciones 3.500.000 dosis por donaciones. Estas últimas ya fueron aplicadas en la población como primeras dosis.

dosis recibidas al 2 de septiembre

Ahora bien, en agosto y septiembre de 2021 se ha presentado la escasez de este biológico, debido a demoras en las entregas por la farmacéutica, como han registrado medios nacionales (1,2,3,4, 5).

Y ante esta contingencia el director del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) de Colombia, Víctor Muñoz en entrevista radial señaló: “Este tema lo hemos escalado a nivel corporativo en Estados Unidos. Ellos tienen un problema global de suministro...en este momento estamos buscando mecanismos alternativos para resolver la llegada de esas dosis a Colombia, mecanismos como solicitud de préstamo a países como Estados Unidos, donde tengan inventario, para que podamos hacer una reposición una vez recibamos nuestros biológicos".  

A la fecha de publicación de esta nota aún se está a la espera de confirmación de los acuerdos que logren resolver la problemática de distribución para Colombia, específicamente de 5 millones de dosis que se debían recibir para este tercer trimestre del 2021 por parte de Moderna. 

Razones de MinSalud para solicitar ampliar el intervalo

Desde la oficina de prensa del Ministerio de Salud y Protección Social explicaron a Colombiacheck que dicha institución hizo la solicitud al Invima el 18 de agosto de 2021 de autorizar un cambio en el régimen de dosificación para extender la aplicación de la segunda dosis del biológico de Moderna de 28 a 84 días. 

El trámite se hizo en el marco del decreto 710 de 2021, del 28 de junio de 2021, mediante el cual se modificaron los artículos 9 y 10 del Decreto 1787 de 2020, en cuanto a la expedición, vigencia, información, renovaciones y modificaciones de la Autorización Sanitaria de Uso de Emergencia de las vacunas.  

Desde MinSalud agregaron que se basaron principalmente en tres argumentos para hacer tal solicitud: 

  1. La primera dosis de Moderna logra elevados niveles de protección, por encima del 70%, que es 20 puntos porcentuales por encima del mínimo (50%) sugerido por la OMS para la eficacia de vacunas. Protección que se mantiene para diferentes variantes de preocupación. 
  2. La evidencia sugiere que los niveles de anticuerpos (defensas) logrados luego de dos dosis de esta vacuna son mayores cuando el tiempo entre dosis es más prolongado.
  3. Los modelos analíticos de decisión desarrollados por diferentes entidades concuerdan en que se observarían menos muertes y menos casos graves cuando se lleva un mayor número de la población a inmunización con la primera dosis en intervalo de 84 días, comparado con aplicar menos primeras dosis para poder completar los esquemas de 28 días.

Ante el planteamiento del Ministerio, la Sala Especializada de Moléculas Nuevas, Nuevas Indicaciones y Medicamentos Biológicos del Invima, emitió su concepto en sesión extraordinaria el 26 de agosto de 2021, según consta en el Acta Nº 1 de 2021 – undécima parte

La entidad reconoció que aunque la evidencia científica para soportar el intervalo ampliado no es tan robusta, precisaron que “en el contexto de la emergencia sanitaria y con base en la información científica actual, la disponibilidad de vacunas, el desarrollo de la campaña de vacunación y el estado de la pandemia, el Ministerio de Salud y Protección social de Colombia podría implementar un intervalo entre 28 y 84 días acorde con los lineamientos técnicos y operativos del plan nacional de vacunación contra COVID-19”. Además, enfatizaron la importancia de mantener los 28 días entre las dosis para la población con mayor riesgo de complicación.

Leonardo Arregocés Castillo, director de Medicamentos y Tecnologías en Salud  indicó en un comunicado el 27 de agosto de 2021 sobre esta medida: “Lo que queremos es llegar a cubrir el mayor número de personas con una dosis lo más pronto que se pueda...se busca lograr una mejor protección en las personas que hasta la fecha no han tenido la enfermedad y que debemos proteger, como una primera medida de frenar los casos severos y graves del COVID-19".

¿A quiénes aplica?

El intervalo ampliado a 12 semanas entre dosis de la vacuna de Moderna aplica para todos los menores de 50 años que no tengan comorbilidades y ya recibieron su primera dosis o quienes la reciban en un futuro. La medida no aplica para quienes tienen comorbilidades o más de 50 años y ya tuvieron su primera dosis con el biológico de Moderna, o con esas condiciones lo reciban próximamente, en estos casos la segunda dosis debe ser aplicada a los 28 días de la primera. 

La evidencia científica 

El Comité Asesor de Vacunas del Ministerio de Salud tuvo en cuenta como evidencia científica para soportar y plantear la solicitud de ampliación del intervalo: un ensayo clínico, que es el estudio desarrollado por Moderna sobre la eficacia de la vacuna donde reportaron una eficacia de la primera dosis mayor del 70%, siete estudios observacionales (1,2,3,4,5,6,7) que evaluaron la efectividad de la vacuna (protección ante la enfermedad medida en el mundo real) tanto de la primera y segunda dosis en diferentes poblaciones, y que en algunos casos como en Canadá se dio en un intervalo de hasta 16 semanas, y tres modelos matemáticos (1,2,3) que evaluaron los efectos de realizar una ampliación en el intervalo de dosis de los biológicos contra COVID-19.  

Así los estudios que incluyen datos de eficacia y efectividad de la vacuna con intervalos de 28 días y en otros casos con intervalos ampliados soportan el argumento de MinSalud de que una primera dosis de la vacuna de Moderna protege significativamente ante el COVID-19. 

En ese sentido, el ensayo clínico de Baden y colaboradores arrojó una eficacia del 95,2% ante COVID-19 sintomático a partir del día 14 de la primera dosis con el biológico. Otros estudios (1,2,3) demostraron que la dosis inicial de esta vacuna tiene una efectividad contra COVID-19 sintomático alta, entre el 71% a 94% y una efectividad para prevenir hospitalización con una dosis entre el 70% al 90%. 

Frente a las variantes emergentes del coronavirus, una investigación publicada en Nature, hecha en Qatar con 256.037 personas quienes habían recibido al menos una dosis de la vacuna mRNA-1273, y 181.304 con esquema completo, se encontró que una primera dosis de la vacuna tuvo una efectividad del 88,1% ante Alpha y de 61,3% para la variante Beta, desde el día 14 días después de la primera dosis. Y tuvo una efectividad del 100% para prevenir enfermedad grave, hospitalización y muerte, dos semanas después de aplicar la segunda dosis. 

Ante la variante Delta, resultados publicados en formato pre-impreso (sin revisión por pares) mostraron que la vacuna de Moderna conservó una efectividad de hasta un 81% frente a hospitalizaciones por COVID-19 en una cohorte que incluyó 25.589 vacunados y no vacunados en Minnesota, Estados Unidos, entre febrero y julio de 2021, período en el cual tanto la variante alfa como la delta fueron predominantes en esa zona. 

Por otra parte, los dos modelos matemáticos internacionales (1,2) y uno colombiano mostraron que en condiciones específicas una modificación en el esquema de vacunación como la ampliación del intervalo de dosis, puede disminuir la morbilidad y mortalidad por COVID-19, especialmente si el cambio se realiza en personas menores de 65 años (según los modelos internacionales) y adultos entre 20 a 40 años (según el modelo colombiano), en todos los casos con la premisa de que no se amplíe el tiempo en población de alto riesgo.

Además, una publicación en Journal of the American Medical Association, del 30 de agosto de 2021, mostró los resultados de un estudio con 1.647 trabajadores de la salud en Bélgica donde evidenciaron que la vacuna de Moderna genera una respuesta inmune y producción de anticuerpos levemente mayor y prolongada frente al nuevo coronavirus que el biológico de Pfizer. 

No obstante, los investigadores de dicho estudio sugirieron que esas diferencias podrían explicarse por la mayor cantidad de ingrediente activo en la de Moderna (100 microgramos frente a 30 microgramos en Pfizer-BioNTech) o el intervalo un poco más largo entre las dosis de Moderna: cuatro semanas, frente a tres semanas para Pfizer-BioNTech. Pero resaltan que es precipitado concluir que la diferencia en los niveles de anticuerpos sea médicamente importante y se requieren más estudios para evaluar el impacto de este hallazgo.

La experiencia en otros países

Canadá es uno de los países que desde que inició su programa de vacunación contra COVID-19 implementó intervalos prolongados de hasta 16 semanas entre dosis, incluso para la vacuna de Moderna. Así, estudios hechos allí (1,2) con trabajadores de la salud en Quebec y en Ontario, mostraron que una dosis de esta vacuna proporciona una protección sustancial y sostenida durante al menos cuatro meses después de la vacunación. 

Países como Taiwan y Singapur también reportaron cambios en el intervalo de las dosis de Moderna en los últimos meses, para garantizar mayor cobertura ante el suministro limitado de vacunas, pero aún no se tienen resultados de dicha experiencia.

Otros estudios 

Al buscar por más y recientes estudios, que incluyeran intervalos ampliados para las vacunas de ARNm y en particular la de Moderna, en Litcovid y Pubmed, repositorios de publicaciones científicas, encontramos otros dos que podrían soportar el planteamiento del intervalo ampliado, no obstante ninguno de estos corresponde a un ensayo clínico de 12 semanas de las dosis de Moderna, que sería la evidencia más robusta necesaria en este caso, por lo cual la que existe sigue siendo limitada. 

En Nature, se publicó en julio de 2021, el reporte preliminar de un estudio en el que evaluaron la efectividad de un cuarto de dosis de la vacuna de Moderna (25 ucgr de ARNm) aplicada a 35 participantes en el que observaron que esta dosis reducida genera una respuesta inmune con defensas que protegen ante el nuevo coronavirus por hasta 6 meses. Sin embargo, los mismos investigadores señalaron que se requieren estudios más amplios que respalden sus hallazgos, pero aclaran que sus resultados podrían soportar la ampliación del intervalo entre dosis.

Así mismo, en Reino Unido un reciente estudio con la vacuna de Pfizer BioNtech, que también usa la tecnología de ARNm, hecho con 503 trabajadores de la salud, el cual aún no ha sido revisado por pares y fue publicado en formato pre-impreso en julio 2021, reportaron que un intervalo más largo (promedio de 70 días) entre la primera y la segunda dosis hace que el sistema inmune del cuerpo produzca más anticuerpos para combatir la infección por el nuevo coronavirus.

Rebecca Payne, una de las autoras del estudio, de la Universidad de Newcastle, dijo a los medios: "Nuestro estudio proporciona evidencia tranquilizadora de que ambos esquemas de dosificación (corto y largo) generan respuestas inmunes robustas contra Sars-CoV-2 después de dos dosis.Ahora necesitamos realizar más estudios de seguimiento para comprender el significado clínico completo de nuestros hallazgos".

Autoridades internacionales en salud 

Ahora bien, desde organismos internacionales en salud como la Organización Mundial de la Salud han publicado las consideraciones respecto a este tipo de cambios en el intervalo de dosis de la vacuna de Moderna. El 15 de junio de 2021, el Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Inmunización (SAGE, por sus siglas en inglés), planteó: 

De acuerdo con los estudios, los efectos sobre la salud pública son mayores cuando el intervalo entre las dosis es superior al recomendado en el procedimiento de uso en emergencias (28 días). Por consiguiente, los países donde la incidencia de COVID-19 sea elevada que presentan además problemas de suministro de vacunas, pueden considerar la posibilidad de retrasar la administración de la segunda dosis hasta pasadas 12 semanas de la primera, con el fin de vacunar al menos con la primera dosis al máximo número posible de individuos pertenecientes a los grupos poblacionales más prioritarios”.

Por otra parte, desde los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos plantean que la información es limitada sobre la efectividad de recibir una segunda dosis de la vacuna de Moderna pasadas las 6 semanas de la primera dosis, sin embargo aclaran que esta premisa se actualizará a medida que haya más información disponible. 

Por lo tanto, la evidencia científica que respalda la ampliación del intervalo de la dosis de Moderna a 12 semanas se continuará construyendo con los datos que vayan surgiendo a medida que avancen los programas de vacunación, así como ha ocurrido con diversos temas durante la pandemia como la prevención de la infección, el tratamiento frente a COVID-19, entre otros.

Y así lo señaló  Isaac Bogoch, médico y experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Toronto, quien resaltó al Huffington Post el 26 de agosto de 2021, sobre este tema: "Esta idea de extender el tiempo entre dosis no es un accidente. La gente formará una respuesta inmune más robusta con las dosis separadas ¿En qué medida la separación de estas dosis proporciona una mayor protección, no solo a la infección sino también a la gravedad? Es una pregunta que se puede responder. Esto se va a hacer ".

Finalmente, frente al intervalo a 12 semanas de las dosis de la vacuna de Moderna contra COVID-19 que ya se implementó en el país para menores de 50 años sin comorbilidades, los estudios aunque limitados, muestran que una primera dosis de Moderna tiene una protección significativa ante COVID-19. Los modelos matemáticos señalan que ampliar el intervalo entre dosis a más de 28 días puede favorecer a la población en disminución de enfermedad y muerte por COVID-19. En países como Canadá con un intervalo entre dosis de 16 semanas con este biológico se han tenido resultados hasta ahora satisfactorios. Y ante el escenario de suministro limitado de vacunas, con la necesidad de ampliar la cobertura en vacunación frente a COVID-19 la OMS recomienda la ampliación. 

Para leer otros chequeos y explicadores sobre la pandemia puede visitar nuestro especial Mentiras y verdades sobre el coronavirus, también puede sugerirnos un chequeo aquí

Miércoles, 29 Abril 2020

Explicador: Soy víctima de violencia de género, ¿dónde puedo denunciar durante la cuarentena?

Por Sania Salazar

Hay alerta por el aumento de la violencia de género en Colombia en el último mes. Acá explicamos los tipos de violencia y recopilamos las principales líneas y rutas de atención nacionales y regionales.

En Colombia las autoridades han alertado sobre el incremento de casos de violencia de género durante la cuarentena por Covid-19 y varias de las administraciones locales han fortalecido y ampliado las rutas de atención para facilitar las denuncias.

En Bogotá se puede pedir ayuda en alrededor de 630 supermercados y droguerías, donde el personal activará la ruta de atención a petición de las mujeres que lo soliciten, y las secretarías de la mujer de Medellín y Antioquia dan consejos de autocuidado e informan sobre las rutas de atención a través de cartas sonoras, entre otras iniciativas.

El más reciente informe del Observatorio Colombiano de las Mujeres de la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer sobre el comportamiento de las llamadas recibidas a través de la línea 155 entre el 25 de marzo y el 11 de abril de 2020, en comparación con el mismo periodo del 2019 concluyó que los reportes de violencia intrafamiliar aumentaron en un 142% (982 llamadas más). En el mismo periodo del año pasado se registraron 692 llamadas por ese delito.

En este artículo les explicamos qué es la violencia de género y les informamos cuáles son las rutas para denunciarlo en Colombia.

¿Qué es la violencia de género?

El Ministerio de Salud y Protección social define la violencia de género como “cualquier acción o conducta que se desarrolle a partir de las relaciones de ​poder asimétricas basadas en el género, que sobrevaloran lo relacionado con lo masculino y subvaloran lo relacionado con lo femenino. Son un problema de salud pública por las graves afectaciones físicas, mentales y emocionales que sufren las víctimas; por la gravedad y magnitud con la que se presentan y porque se pueden prevenir”. 

Unicef, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, resalta que aunque tanto históricamente como en la actualidad “el término se utiliza principalmente como una forma de poner de relieve la vulnerabilidad de las mujeres y las niñas a las diversas formas de violencia en los lugares donde son víctimas de la discriminación porque son mujeres”, hay que recordar que la interpretación más amplia de la violencia de género también incluye tipos específicos de violencia contra hombres y niños.

¿Cuáles son específicamente ese tipo de violencias?

La violencia de género puede ser de tipo psicológico, verbal, físico o patrimonial. Aunque estas conductas se pueden dar a diario, a veces son difíciles de identificar.

“Culturalmente se ha entendido que es normal que una mujer sea violentada y las agresiones justificadas porque antes se consideraba que eran propiedad de los maridos. ‘Quién sabe qué hizo’, ‘jode mucho’ o ‘se lo buscó’ son expresiones que normalizan la violencia contra las mujeres y que dan cuenta de que hay un trabajo específico por hacer para desnaturalizar eso que no sucede con la violencia contra los hombres”, le dijo Juliana Martínez Londoño, Secretaria de las Mujeres de la Alcaldía de Medellín, a Unimedios, de la Universidad Nacional. 

Martínez Londoño también le aseguró a ese medio que la violencia contra las mujeres es prevenible y las señales de alerta son, por ejemplo, humillaciones en público, culpabilizaciones, negligencia y ejercicio de control sobre ellas, prohibiciones, chistes o bromas hirientes, amenazas de muerte, entre otras actitudes.

 

En entrevista con el Centro de Estudios sobre seguridad y drogas, Cesed, de la Universidad de Los Andes, Diana Rodríguez, Secretaria Distrital de la Mujer de Bogotá, indicó que de las llamadas que reciben por violencia el 50 por ciento son por violencia sicológica, el 28 por ciento de violencia física y el 14 por ciento de violencia económica.

“La violencia económica es, por ejemplo, que a la mujer le retengan el sueldo o no le den la plata para comprar algo de primera necesidad”, explicó Rodríguez, quien anotó que a veces esa violencia es difícil de identificar.

El colectivo La Ciudad en Voz de Mujeres tomó como referencia otros violentómetros para hacer uno en el que se reflejan los tipos de violencia que más se están registrando durante la cuarentena.

El objetivo de la herramienta es que las mujeres identifiquen diferentes tipos de violencia y midan el nivel de gravedad de cada una para que pidan ayuda. La propuesta está basada en las violencias físicas, económicas, sexuales, patrimoniales y sicológicas con más frecuencia durante la cuarentena en los hogares, explica el colectivo.

Violentómetro

“El violentómetro tiene tres niveles de medición: uno rosa, en el que se encuentran las violencias que son “más invisibles” o más normalizadas, las que nos cuesta percibir; uno azul, que es un nivel medio, en el que empiezan a hacerse más evidentes las afectaciones sobre nosotras y en donde empezamos a sentir que nuestra integridad puede estar en peligro; finalmente un nivel fucsia, donde las situaciones amenazan con afectar nuestra integridad física y la de los más vulnerables (niños, niñas) y nuestra vida en sí”, precisa. 

¿A dónde acudir durante la cuarentena para denunciar y buscar protección?

Hay líneas nacionales de atención como la 155 y la 122, (de la Fiscalía), pero algunas administraciones municipales y departamentales han diseñado rutas alternas:

En Bogotá está la Línea Púrpura (018000112137) que también tiene WhatsApp 3007551846 y correo lpurpura@sdmujer.gov.co. En el Valle del Cauca la línea de atención es la 106 y en Manizales, Caldas, está el correo denunciascomisariasdefamilia@manizales.gov.co.

La secretaria de la mujer de Bogotá también resaltó el programa Casas Refugio en el que acogen a las mujeres en riesgo de feminicidio por alrededor de cuatro meses con los integrantes de su núcleo familiar que sean menores de 18 años.

El colectivo La Ciudad en Voz de Mujeres recopiló varios números de atención:

Violentómetro2

¿Cuáles son los derechos de las víctimas?

El Ministerio de salud y protección social recuerda que las víctimas de violencia de género tienen derecho a:

  • Recibir atención integral a través de servicios con cober​tura suficiente, accesible y de calidad.
  • Recibir orientación, asesoría jurídica y asistencia técnica legal con carácter gratuito, inmediato y especializado desde el momento en el que el hecho constitutivo de violencia se ponga en conocimiento de la autoridad.
  • Recibir información clara, completa, veraz y oportuna en relación con sus derechos y con los mecanismos y procedimientos.
  • Dar su consentimiento informado para los exámenes médico-legales en los casos de violencia sexual y escoger el sexo del facultativo para la práctica de los mismos dentro de las posibilidades ofrecidas por el servicio.
  • Recibir información clara, completa, veraz y oportuna en relación con la salud sexual y reproductiva.
  • Ser tratada con reserva de identidad al recibir la asistencia médica, legal, o asistencia social respecto de sus datos personales, los de sus descendientes o de los de cualquier otra persona que esté bajo su guarda o custodia.
  • Acceder a los mecanismos de protección y atención para ellas y sus hijos e hijas.
  • La verdad, la justicia, la reparación y garantías de no repetición frente a los hechos constitutivos de violencia.
  • La estabilización de su situación conforme a los términos previstos en la Ley.
  • A decidir voluntariamente si puede ser confrontada con el agresor en cualquiera de los espacios de atención y en los de procedimientos administrativos, judiciales o de otro tipo.