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Martes, 22 Junio 2021

Experimentos explican por qué los vídeos de personas supuestamente magnéticas tras vacunarse no tienen base científica

Por Maldita Ciencia

Maldita.es obtuvo cuatro videos con experimentos que explican por qué es imposible que las vacunas del COVID-19 dejen el brazo imantado.

Durante las últimas semanas se están moviendo por WhatsApp y redes sociales diferentes vídeos en los que supuestamente vemos gente que en teoría ha recibido la vacuna contra la COVID-19, cómo un imán (u otro objeto metálico) se ‘pega’ en la zona del brazo que ha recibido el pinchazo. En estos vídeos se asegura que las vacunas llevan "metales pesados" y que son capaces de transmitir "capacidades magnéticas". Como ya explicamos Maldita.es y Colombiacheck, se trata de una desinformación.

Alberto Nájera, profesor de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Castilla-La Mancha y vocal del Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud (CCARS), es contundente al respecto: “No, una cuchara que se pega en el brazo no demuestra absolutamente nada en relación al electromagnetismo”. Para demostrarlo, ha realizado y grabado cuatro experimentos con imanes y diferentes metales y pequeños objetos. 

¿Estamos midiendo lo que queremos medir?

Como explica Nájera a Maldita.es, “la clave en las investigaciones, en general, es que siempre se debe garantizar que se esté ‘midiendo’ o ‘viendo’ lo que realmente se quiere medir o ver”. 

“Lo más probable es que, en los casos señalados en los vídeos, estos se adhieran a la piel por efecto de la humedad, de la grasa, de la posición... La gente cree estar midiendo un campo magnético cuando, en realidad, no lo están haciendo”, afirma. Añade que, en el caso que nos ocupa, para evitar sesgos o elementos que pudiesen interferir en el experimento, la piel debería estar limpia, seca, con polvo de talco.

Según el experto, es imprescindible ser conscientes de que nuestros sentidos no suelen ser un argumento suficiente: “No son fiables. De ahí la importancia de los diseños experimentales, de la revisión por pares y, sobre todo, de la cultura científica en la sociedad para que no nos dejemos engañar ni por nuestros sentidos ni, en este caso, por un vídeo viral". 

¿Cómo se puede comprobar si estamos o no ante un imán? 

Para ‘demostrar’ que el contenido de los vídeos que circulan en redes no es científicamente posible y que una vacuna no tiene la capacidad de hacernos ‘magnéticos’, Nájera propone cuatro sencillos experimentos caseros que muestran qué sucede realmente entre un imán y diferentes tipos de metal. 

Para el primero, el experto utiliza brújulas. Desde el siglo XI, el ser humano ha usado estas herramientas baratas, sencillas y precisas para orientarse ya que, gracias a una aguja imantada capaz de detectar el campo magnético terrestre, apuntan siempre al polo norte geográfico. 

Ahora bien, Nájera recuerda que un imán normal “genera un campo magnético cientos de veces más intenso que el campo magnético terrestre”. Es por ello por lo que utilizar una brújula sería la mejor manera de detectar esas supuestas capacidades magnéticas de los vacunados. “Pero no, no hemos visto ningún vídeo en el que se acerque una brújula a una persona que supuestamente haya recibido la vacuna y se observe cómo la aguja de una brújula baila, se mueve o se reorienta”, como se observa en el vídeo que proponemos a continuación.

Una de las características comunes de los vídeos de las desinformaciones es la aparición de objetos metálicos que se adhieren a la piel. Si prestamos atención, podemos comprobar que todos ellos son similares: superficies lisas y amplias. “En contacto con una piel húmeda o grasienta, estas superficies se adherirán temporalmente. Eso sí, no hay vídeos en los que estos objetos se queden pegados en una piel con vello o a través de un papel”, adelanta el experto. 

Si el supuesto campo magnético creado por la vacuna fuese tan intenso como para sujetar una cuchara o una chapa de metal, también debería ser capaz de hacerlo a través de un folio o de una tela fina, entre otros materiales. Pero no, este efecto tampoco se muestra en los vídeos virales. 

Hay más: en el vídeo que puedes encontrar bajo este párrafo, Nájera muestra cómo el campo magnético creado por un imán 'se manifiesta a distancia'. Es la causa por la que, si se acerca una cadena de clips, estos se aproximan a él. “No he visto ningún vídeo en el que se muestre esta capacidad ‘a distancia’. Siempre se presiona el objeto sobre la piel para que se quede pegado por ese efecto de succión o adherencia por la humedad o la grasa. [Si la teoría propuesta fuese cierta], sí que se vería ese ‘efecto a distancia’ del cuerpo atrayendo objetos de metal ligeros (una cadena, por ejemplo)”.

En un tercer experimento, Nájera muestra cómo se comportan diferentes materiales (cobre, zinc, aluminio y hierro) frente a un imán, ya que no todos los metales se ven atraídos por ellos. “En los vídeos virales, todas esas planchas metálicas se ‘pegarían’ a la piel cuando, en la práctica, no todas se verían atraídas por los imanes”, explica el experto. 

A continuación invita a reflexionar sobre otra de las características de este tipo de imágenes: en ninguna se comprueba que la cuchara (o el objeto) que se pega al brazo realmente sea atraída por un imán real. Es decir, no pueden asegurar que el material del que está hecha la cuchara (o el objeto metálico) fuese físicamente susceptible de ser atraído.

Nájera muestra esto con un último experimento en el que utiliza cuatro cucharas de diferentes combinaciones de metales. “Por sus aleaciones, el contenido en hierro o metales que pueden ser atraídos por los imanes es bajo. De ahí que sólo una de las cuatro se ‘pegue’ al imán”, explica el experto.

Por qué sería imposible que una vacuna lograra que se nos pegaran imanes en la piel: la cantidad inyectada sería demasiado pequeña para tener ese efecto

Gabriel Alfranca Ramón, doctor en nanobiomedicina e investigador del CSIC y maldito que nos ha prestado sus superpoderes y Yilian Fernández-Afonso, investigadora del Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón (ICMA), han realizado una prueba con nanopartículas magnéticas e imanes para demostrar la imposibilidad de que una vacuna lograse que se nos pegasen imanes en la piel. La razón, como ya explicamos en Maldita.es, es que la cantidad inyectada sería demasiado pequeña para tener ese efecto.

En este pequeño experimento, prueban a diluir las nanopartículas magnéticas en agua desionizada, que evita que las sales del agua “hagan que las nanopartículas se desestabilicen”, según explica Alfranca. En cada tubo, van añadiendo cada vez menos concentración de nanopartículas magnéticas y más agua.

Como podemos observar en el vídeo, la cantidad de nanopartículas magnéticas que se necesitan para sujetar un imán es mayor de lo que podría inyectarse en una vacuna y, además, el líquido no es transparente.

Este artículo es una colaboración mensual entre Maldita Ciencia y el Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud y que Colombiacheck retoma en el marco de la alianza LatamChequea.

Miércoles, 22 Abril 2020

En datos: Así va la epidemia de COVID-19 en Bogotá

Por Juan Martín Villazón, Mariana Garzón y María Isabel Magaña - Unisabana medios

Bogotá es la ciudad de Colombia con más casos detectados de COVID-19. En esta radiografía analizamos la evolución del virus en la capital, según los datos publicados por la Secretaría de Salud diariamente.

Este artículo fue publicado originalmente por Unisabana Medios el 22 de abril y será actualizado constantemente por su equipo.

Como ha explicado la alcaldesa Claudia López, el virus se desarrolló con fuerza en el norte de la ciudad, aunque poco a poco ha migrado a otras localidades donde hay población que continúa trabajando fuera de casa, por motivos de fuerza mayor. Así se ve el mapa de contagio al día de hoy:

Contagio según edad y sexo Esta gráfica nos muestra el total de contagiados detectados según su edad y sexo. En general, son las mujeres las más contagiadas, especialmente en el rango de 30 a 39 años. Para el caso de los hombres, los mayores infectados están en el rango de edades de 10 a 19 años y de 50 a 59 años. Es importante que el contagio no crezca en el rango de 59 años en adelante, pues esta es la población más vulnerable y lo más probable es que requieran atención en UCIs. Estado en el que se encuentran los contagiados La mayoría de casos se encuentra en estado moderado, lo que quiere decir que tiene síntomas leves que no requieren hospitalización. Solo el 2% está en estado crítico, que implica atención en hospital y -en muchos casos- el uso de ventiladores. Esto es bueno porque quiere decir que la mayoría de la población no requiere aún cuidados intensivos que hagan colapsar al sistema sanitario. Hay que tener en cuenta que, si esto cambia, las personas que tengan preexistencias médicas son las más propensas a tener complicaciones respiratorias, como explicamos aquí. Donde están pasando cuarentena los contagiados La mayor parte de los contagios detectados se encuentra recuperándose en casa; solo el 8% se encuentra en Unidad de Cuidados Intensivos o en hospitales. Por ahora, la capital se está preparando aumentando la capacidad instalada del sistema sanitario. Ejemplo de ello es el hospital transitorio en Corferias, con capacidad de 2 mil camillas, para atender personas que no se encuentren contagiadas del Covid-19 y así descongestionar los centros médicos y hospitales. La buena noticia es que la capacidad sanitaria de Bogotá aún sigue fuerte. Las camas en Unidades de Cuidado Intensivo que destinó Bogotá para atender la pandemia todavía tienen mucho espacio para recibir más enfermos. El objetivo del gobierno local es que se logre la inmunidad de rebaño sin desbordar al sistema sanitario, como explicamos aquí. En esta tabla puedes ver cómo va la ocupación diaria de las camas de hospital destinadas a atender el COVID-19 en cada hospital de la ciudad. Evolución de casos acumulados Esta gráfica muestra cómo ha evolucionado la curva del total contagios detectados en Bogotá. El 20 de abril fue el primer día, desde que llegó el virus a la ciudad, en el que no se identificaron nuevos casos, aunque esto puede verse afectado por el número de pruebas que aún no se han reportado. ¿Cómo van las pruebas en Bogotá? Bogotá tiene el Laboratorio de Salud Distrital dedicado al análisis de pruebas para la capital, al igual que otros laboratorios en cinco universidades. La alcaldesa Claudia López indicó que la capital tendrá 400 mil pruebas adicionales divididas de la siguiente manera: 200 mil pruebas moleculares desde el 13 de abril y otras 200 mil pruebas rápidas que llegarán a Bogotá en tres tandas de aquí a principios de mayo. Por ahora, las cifras oficiales responden a los datos de las pruebas PCR aplicadas en la capital. Estas gráficas muestran la evolución de la cantidad de pruebas procesadas acumuladas, al igual que las pruebas que están en análisis.

Especial mentiras y verdades sobre el coronavirus